¿Titulitis?

El debate sobre si es o no necesario tener un título universitario para triunfar en la vida nunca ha sido tan importante como lo es hoy en día. Estamos en una era donde los avances tecnológicos, las nuevas formas de educación y las posibilidades de trabajar desde cualquier lugar del mundo han puesto de patitas en la calle a la idea de que la universidad es la única vía hacia el éxito.

Entonces, aquí la gran pregunta: ¿realmente necesitas un título universitario en el mundo actual? Vamos a ver algunos de los puntos a favor y en contra, y veremos si podemos sacar alguna conclusión (spoiler: no hay una respuesta definitiva, pero sí algunas pistas interesantes).

Actualizado: 14/03/2025
Desafío Aragón

Lo tradicional: la universidad y su prestigio

No podemos negar que la universidad sigue siendo un pilar importantísimo en la sociedad. Durante generaciones, obtener un título universitario ha sido el camino más seguro hacia una carrera profesional estable. Las universidades ofrecen una formación académica estructurada, acceso a profesores expertos, y un lugar donde desarrollar habilidades tanto técnicas como sociales. Además, muchas profesiones, como la medicina, el derecho o la ingeniería, simplemente requieren una educación formal y un título acreditado para poder ejercer. Eso es así.

La universidad también te ofrece una red de contactos que puede ser valiosa a lo largo de tu carrera. Los exalumnos, profesores y compañeros de clase pueden convertirse en futuros colegas, socios o quien sabe si incluso jefes. Además, no olvidemos que muchas empresas, especialmente las más tradicionales, siguen valorando el hecho de que tengas un título universitario (no tienen ni idea).

Pero aquí está el tema: ¿ese título garantiza que consigas el trabajo de tus sueños? Con matices, pero no siempre. El mercado laboral está lleno de graduados universitarios que luchan por encontrar empleo, y algunos terminan trabajando en algo que no tiene nada que ver con lo que estudiaron como en una cadena de comida rápida la cual no vamos a decir el nombre. 

Entonces, aunque el título te abra puertas, no es un pase directo al éxito.

La educación no convencional: ¿El nuevo camino al éxito?

Últimamente habrás visto que han surgido otras formas de educación que están desafiando el modelo tradicional de la universidad. Desde bootcamps de aprendizaje hasta cursos online en plataformas (como Desafío Aragón), las opciones para aprender nuevas habilidades están al alcance de todos más que nunca.

Aquí es donde entra en juego la educación no convencional. Este tipo de educación se enfoca en habilidades prácticas, especializadas y, sobre todo, rápidas de adquirir. Mientras que una carrera universitaria puede tardar de cuatro a cinco años (o más), un curso online te puede capacitar en semanas o meses. Además, este tipo de educación está muy alineada con las demandas del mercado laboral actual, donde las habilidades técnicas, personales y digitales son cada vez más valoradas.

Ahí va otra ventaja: la flexibilidad. Con la educación online o en formatos más cortos, puedes aprender a tu propio ritmo, sin necesidad de ajustarte a un horario rígido. Esto es ideal para aquellos que necesitan trabajar mientras estudian o que simplemente no encajan en el sistema académico tradicional.

Además, algunas de las figuras más exitosas del mundo actual no terminaron la universidad. Gente como Steve Jobs, Bill Gates, o Mark Zuckerberg abandonaron sus estudios universitarios para seguir sus sueños emprendedores. Si ellos pudieron, ¿por qué tú no?

El coste: una de las grandes diferencias

Uno de los mayores puntos de debate es el coste. Ir a la universidad suele ser una inversión significativa, y en muchos países puede dejarte con deudas hasta el final de tus días. Por otro lado, la educación no convencional suele ser mucho más asequible. ¿De verdad necesitas invertir tantísimo dinero para tener éxito? Respuesta: no.

Muchos argumentan que el coste de la universidad es una inversión a largo plazo. Peeero según varios estudios, las personas con títulos universitarios, en promedio, ganan más dinero a lo largo de sus vidas que aquellas que no lo tienen. Pero esa "media" no cuenta toda la historia. Depende mucho de la carrera que elijas, la industria en la que trabajes y, por supuesto, de tus propias habilidades. 

En resumen, si te vas a meter en algo carillo para estudiar algo que no tiene muchas salidas laborales, quizás debas replanteártelo. 

¿Qué buscan las empresas hoy?

La mentalidad de las empresas está cambiando, y muchas ya no se enfocan únicamente en los títulos. Lo que realmente les interesa es que tengas las habilidades necesarias para el puesto y que puedas demostrar que sabes lo que haces. En algunos sectores, como la tecnología, lo más importante es lo que sabes hacer, no tanto el papel que dice que estudiaste cuatro años en la universidad.

Empresas como Google y Apple han empezado a prescindir de los títulos universitarios como requisito para ciertos roles. En su lugar, buscan candidatos con habilidades demostrables, proyectos personales y experiencia práctica. Vaya, que en este tipo de trabajos, haber hecho un curso intensivo de programación o tener experiencia en proyectos freelance puede ser más valioso que tener un título universitario.

Además, la capacidad para adaptarse es clave en el mundo laboral actual. Las cosas cambian rápido, y muchas de las habilidades que necesitas hoy no existían hace diez años. Aquí es donde la educación no convencional tiene una ventaja: puedes aprender cosas nuevas constantemente y estar siempre al día con las últimas tendencias.

Entonces, ¿es necesario un título universitario?

La respuesta a esta pregunta depende mucho de quién eres, qué quieres hacer y dónde quieres hacerlo. Si estás pensando en ser médico, abogado o ingeniero, entonces sí, un título universitario es prácticamente obligatorio. Pero si tu pasión es la tecnología, el diseño gráfico, el marketing digital o el emprendimiento, hay caminos alternativos que pueden ser igual de válidos, y en algunos casos, incluso más eficientes.

Al final del día, lo más importante son tus ganas, tu capacidad de aprender de forma continua y tu habilidad para adaptarte a los cambios. Un título universitario puede abrirte puertas, pero no es la única llave

En el mundo actual, el éxito no está garantizado por un título. Lo que realmente cuenta es qué haces con las oportunidades que tienes y si sabes sacar partido de ellas. 

Así que ya sabes, sigue aprendiendo sea cual sea el camino que elijas. Empieza ese camino con Desafío Aragón.